martes, 1 de mayo de 2012

Polillas Espirituales



Todos hemos visto polillas pululando en nuestras luces, golpeándose una y otra vez en los vidrios de la ventana y lamparitas como si quisieran devorar esa luminosidad o quizás ser ellas esa luz… así mismo existen algunos seres que cuando reconocen la luz en otros comienzan a girar en torno a ellos como queriendo alimentarse de esa claridad, extraer el máximo de energía y conseguir así algo de notoriedad. Se les conoce como la polilla espiritual.

Es claro: todos buscamos la luz… es la razón de nuestro viaje terreno. Llevamos la luz dentro de nosotros. En algunos es apenas una chispa, en otros una vela pequeña, en otros una lámpara así como hay quienes tienen una fogata que ilumina y da calor a muchos… pero tenemos como misión hacer crecer nuestra propia luz y no vivir cobijados en la luminosidad de otros.

Hemos crecido en la cultura del afuera y nos convencieron de que todo provenía del exterior: Dios, el amor, la verdad, la luz, la sabiduría, la iluminación y que todo lo importante a lo que podíamos acceder llegaba externamente, ya sea que otra persona te lo da, lo enseña o lo porta dentro de si. Siendo así es comprensible que muchos pululen alrededor de seres luminosos con la finalidad de iluminarse ellos y los siguen, imitan, plagian, parafrasean e incluso algunos les entregan su adoración…

Estas polillas pueden ser necesarias cuando se confunde la espiritualidad con religiosidad y todos siguen a alguna deidad, santón o gurú porque toman de ellos –afuera– lo que debieran buscar dentro de si mismos. No estoy haciendo un juicio al respecto. Las religiones son muy necesarias cuando el alma no está preparada para autogobernarse y necesita seguir las normas dictadas por el Papa, algún pastor de su iglesia, escritos sagrados, etc… Es parte del aprendizaje y todos hemos pasado por eso. Yo fui educada en la tradición judeo-cristiana y mi corazón está lleno de gratitud por todo lo aprendido y por el cariño recibido en esa etapa de mi vida… pero mi aprendizaje es eterno y debo seguir avanzando y experimentando…

El alma es libre, no necesita que la condicionen o restrinjan porque si la limitan detiene su desarrollo –finalidad de esta encarnación y otras– y retorna al gran Padre/Madre igual de cómo llegó y eso equivale a repetir de curso.

Si eres un ser luminoso entenderás lo que es una polilla espiritual porque seguro muchas de ellas te rondan… y si eres polilla comprenderás el porque de la fascinación que ejerce sobre ti esa persona a la que intentas emular y descubrirás que no tienes porque convertirla en tu fuente de inspiración sino que puedes desarrollar todo tu potencial luminoso que es infinito.

El primer trabajo que debemos hacer todos quienes aspiramos a SER espirituales es conocernos, saber lo que somos, con todas sus riquezas y miserias… aceptar las flaquezas, abrazar nuestro lado yang y recién ahí estaremos en capacidad de crecer porque mientras creas ser solo una mitad de algo –Yin– no puedes desarrollarte de forma integral.

Así que a todas las polillas les envío un abrazo cósmico y luminoso… y a todos los seres de luz rondados por estas polillas les entrego mi gratitud  por ser un ejemplo, guía e inspiración para los demás…

Empecemos a trabajar en dejar de ser polillas y convertirnos en Luz

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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