miércoles, 21 de septiembre de 2011

Equinoccio


La palabra equinoccio significa “noche igual” y simboliza el fenómeno astronómico mediante el cual el día adquiere una duración igual al de la noche. Esto quiere decir que hay equilibrio entre la luz y la oscuridad y ninguna  predomina sobre la otra.

Los equinoccios son portales de cambio. Nos anuncian que nos acercamos a una nueva etapa  y debemos prepararnos. Estos portales nos invitan a equilibrar… Ya que el día tiene la misma duración que la noche, que la luz y la sombra están igualadas. Sería un buen momento para equiparar nuestras propias luces y sombras…  Esa es la tarea que estamos obligados a hacer en esta etapa: la ignorancia, las pasiones, los defectos, ya que no podemos superarlos del todo, será bueno equilibrarlas reconociendo nuestras propias luminosidades y oscuridades. No negándolas. El solo hecho de aceptar tu equilibrio, tu yin y yang, te abre la puerta a la luz radiante de la sabiduría. Negar nuestras sombras nos sumerge aún más en la oscuridad.

Los protagonistas de los equinoccios son  el Sol y la Luna, convocándonos a balancear mente y emociones y también nuestro lado femenino y masculino… Todo es un  llamado al equilibrio en estos días y por eso no es raro que, junto con la llegada de la primavera, entremos de lleno en la energía de Libra que nos invita a hacer el trabajo de equilibrar la balanza y a armonizarnos tanto en lo interno como en el exterior.

El equinoccio de otoño nos prepara para morir simbólicamente en esos aspectos  ya maduros y a liberar la semilla que nos hará renacer a otro ciclo, a otra etapa de la vida. Imposible que nazca la flor si no muere la semilla, por eso para poder florecer en primavera debemos primero dejar morir esa parte que ha cumplido su ciclo. Puede ser una muerte dolorosa que nos sumerja en un duro invierno, pero la promesa del renacer es la esperanza que nos mantiene vivos.

Nuestros ancestros afirmaban que el hombre es un "microcosmos" que vibra y funciona en armonía con el macrocosmos en el que se encuentra inmerso. Los filósofos suelen decir  que "como es arriba, es abajo" intentando explicar que todo lo que ocurre en el Universo ocurre también en las pequeñas partículas de átomos y también en nuestras células. Todo el cosmos vibra, somos un universo en constante evolución y la expansión que vive la galaxia la vivimos nosotros también en la consciencia…  Somos eso… nada más que polvo de estrellas.

Me® 

Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

4 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Una excelente entrada Mer. Gracias por la información. Eliminé el otro comentario pues vi que no puede copiarse. De cualquier modo gracias por compartirlo.
Un fuerte abrazo

Mer Vivar dijo...

Mari Carmen, gracias por tu comentario...
Claro que puedes compartir cualquier nota del blog, pero siempre citando la fuente...

Un abrazo ♥

Mari Carmen dijo...

Sí cielo, si lo que ocurre es que para colgarlo en mi blog con mi letra y demás, copio el texto y le pongo el autor y la fuente de donde lo saqué, pero he intentado copiar éste y no me deja, pero no importa.
Te mando otro gran abrazo y muchísimas gracias por tu amabilidad.

Natividad Valenciano dijo...

Muy interesante el artículo del cambio externo con la estación y simultaneamente en el interior. Ya estamos en el equinocio de otoño, es una época por la estación de recogimiento, de preparación para la invernación.
Y me pregunto si realmente tendríamos que guiarnos en las respuestas de la estaciones, de los animales, para adecuar nuestros comportamientos a esos cambios externos en nuestro interior. Gracias por el artículo.

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