miércoles, 30 de diciembre de 2009

Oración de la Mujer


Pido fortaleza y revelación.

Fortaleza que me permita ser valiente y pura y acunar a mis niños y enseñarles a sonreír.

Y revelación para tener la total certeza de quién es el que me da la vida y por qué estoy aquí.

Revelación de mi tarea, de mi aprendizaje, de mi valor y de lo que sé que soy.

Que me dé mi Dios, la mirada clara, para que con lucidez, tenga visión plena y que lo que vea y
se me revele, me permita manifestar la poderosa energía que me envuelve, y me convierta en mujer plena y capaz.

Mujer de manos tibias y ojos brillantes.

Valiente y pura. Solidaria y libre.

Convertirme en la mujer de mirada limpia y corazón fuerte, que sin temores y con total veneración, cree en su Dios y por El vive.

Pido a la Divinidad, que me guíe y alimente con la sabiduría infinita de la Fuente del Profundo

Amor de la Conciencia Cósmica.

Enjugo mis lágrimas y entrego a mis criaturas, y me decido a caminar la Tierra anunciando que el Reino ha abierto sus puertas.

Pido la llave para que a paso firme pueda iniciarme en la Divina misión por la que tomé este cuerpo y elegí esta vida.

Ya estoy lista y soy consciente de la perfección Divina y de la fuerza cósmica que me envuelve.

Quiero ser partícipe y colaboradora y voluntaria generosa.

Que se me tome en cuenta a la hora de repartir los dones, tengo mis manos limpias y dispuestas, mi corazón me ha dado una visión reveladora y ahora sí, pondré manos a la obra, porque puedo vislumbrar aún desde mi insignificancia, la vasta grandeza.

Desde mi humildad, solicito ser bienaventurada.

Pido tener ojos que vean y oídos que escuchen, para que me sean perceptibles la visión magnífica y el son infinito.

Te entrego mis pensamientos uno a uno, mis sentimientos agobiantes, mis preocupaciones, mis temores, mis tristezas y todo lo que me abate y me entorpece la vida.

Y así ser de las nuevas mujeres que habitarán la Tierra.

Mujeres de luz. Mujeres silenciosas y de ojos infinitos.

Anónimo

Me®

martes, 29 de diciembre de 2009

Rituales para recibir el Nuevo Año



Año Nuevo es como un gran lienzo en blanco listo para recibir las pinceladas que le daremos nosotros mismos y por eso nos llenamos de expectativas para recibirlo asegurando que este año si que le damos con el palo al gato y por eso hacemos de todo para ayudarnos a crear esa gran obra que será nuestro año.

Los rituales son en si mismos un acto de voluntad para dar un impulso a las energías de lo que deseamos se cumpla y por eso estamos rodeados de actos ritualistas que dan fuerza a una energía.

Seguro que, de tanto repetirlo, ya no le encuentras mucho sentido a comer las tradicionales doce uvitas –una por cada mes del año– extraídas desde el fondo de la copa de champán, o dar la vuelta a la manzana con una maleta en la mano para viajar, o las 3 cucharadas de lentejas en el primer minuto del nuevo año para asegurar la abundancia.

Este año les invito a probar actos rituales más novedosos, pero no menos efectivos.

Abundancia
Justo antes de que den las doce toma una moneda en tu mano –si es de oro tanto mejor– y a las 12 en punto ponla junto a tu corazón mientras repites Yo Soy inmensamente millonaria hoy 3 veces… y luego ponla en tu cartera para que te acompañe en los 365 días restantes.

Si quieres que en tu hogar no falte nada preocúpate que en tu mesa de despedida del año viejo y recepción del año Nuevo no falten los 7 granos… estos son: Arroz, maíz, trigo, porotos (frejoles), garbanzos, arvejas y girasol, las colocas en una fuente y las conservas durante todo el año en una alacena donde no llegue la luz ni nadie pueda verlas.

Para obtener ascenso en el trabajo procura poner un piso o escalera a la que te subirás justo en el minuto en que den las doce de la noche y repetirás: Yo alcanzo el mayor éxito profesional ahora, por 7 veces (7 es el número del triunfo) y te visualizas ascendiendo. Si tu casa es de 2 pisos puedes recibir las 12 subiendo por esa escalera mientras imaginas que cada peldaño es un ascenso en tu trabajo…

Amor
Dar el primer abrazo a una persona del sexo opuesto funciona siempre y cuando ésta esté soltera y no tenga compromisos porque si los tiene disipará toda la energía que has puesto en el deseo de encontrar pareja así que mejor justo cuando den las 12 tú concéntrate mirando al cielo y repite  –para que el Universo te escuche debe ser con mucha emoción y en eterno presente– Yo tengo un compañero, tengo un compañero, tengo un compañero y no dudes un instante que el Universo te lo concederá.

Si lo que quieres es encontrar pareja necesitarás recibir el año nuevo reflejando eso 2 veces en tu vida y por eso pon en tu cartera una par de objetos (2 anillos, 2 monedas, 2 lápices, etc.). Pon una pareja (dos muñequitos) en tu mesita de noche y planta dos bellas flores en tu jardín y así muy pronto tú también estarás emparejada.

Si ya tienes pareja pero no logras consolidar la relación ata una cinta roja con 3 nudos en la muñeca de tu novio y pídele que él haga lo mismo contigo y reciban el año nuevo así, juntitos y amarrados…

Salud
No basta con cuidarse y visitar periódicamente al medico para asegurar tu buena salud así que puedes solicitar las energías del Arcángel Rafael para mantenerte sanito durante todo el año y para ello vístete completamente de verde para recibir el año entrante y justo a la medianoche invócalo: AA Rafael dame salud, dame salud, dame salud. Y te puedo asegurar que él cuidará de ti…

Si padeces de alguna enfermedad, adicción o vicio y quieres liberarte de ella coge una pequeña piedra y escribe en ella el nombre de lo que quieres liberarte, mantenla firme en tu mano y justo a la medianoche lánzala lo más lejos de ti que puedas… y verás como tu afección también se aleja.

¿Quieres adelgazar? Aunque no lo creas este sencillo ritual puede ayudarte: Elige una foto de alguien que tenga el físico que tú sueñas tener y  recórtala, pega en su cara un recorte de una foto de tu rostro y colócala en la nevera justo a medianoche. –para que sea efectivo debe ser lo más real posible, por eso, si mides 1.50 y eres morena no elijas un cuerpo de una rubia de 1.70 y verás, con sorpresa, como muy pronto logras la figura anhelada.

Y si quieres ser feliz… para eso realiza un pequeño ritual todos los días del año: Sentada en cualquier lugar donde te sientas en calma, medita unos minutos para ir hacia el centro de tu ser y equilibrar toda esa energía que has usado al estar fuera de ti durante el día… puedes hacerlo el tiempo que quieras y las veces que desees porque mientras más tiempo puedas estar contigo mismo, más equilibrio tendrás.

Solo me queda desearte un feliz 2010 y que logras alcanzar todos tus sueños.

¡Feliz Año Nuevo!

Me® 

El Instante Mágico...

...Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado....
Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico.
Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales.
Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños.
Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones..., pero todo es pasajero y no deja marcas.
Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño.
Pero al mirar hacia atrás oirá que el corazón le dice: "¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida".
Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado. 


Paulo Coelho


Me®

viernes, 25 de diciembre de 2009

Gratitud...

 
La gratitud prepara el camino. Sientanse tan agradecidos a la existencia como les sea posible... por cosas pequeñas, no solo por las grandes... por el simple acto de respirar No tenemos ningún derecho sobre la existencia, de modo que aquello que se recibe es un regalo.

Desarrollen cada vez más la gratitud; dejen que se convierta en su estilo de vida. Estén agradecido a todos. Si se entiende la gratitud, entonces se agradecen las cosas que se han hecho de forma positiva. Incluso se agradecen las cosas que se han realizado negativamente. Ser agradecidos cuando alguien los ayuda; este es solo el principio. Luego se empieza a agradecer que alguien no les hiciera daño... cuando podría haberlo hecho; fue amable. Una vez que se entiende el sentimiento de gratitud y se le permite penetrar hondo en el ser, se empieza a sentir gratitud por todo. Y cuanto más agradecidos sean, menos se quejarán y gruñirán. Cuando desaparecen las quejas, también desaparece la desdicha, ya que esta existe con la queja. Está enganchada a las quejas y a la mente propensa a quejarse. Es imposible que exista con la gratitud. De manera que este es uno de los principales secretos que hay que aprender.

Osho.

Me®

jueves, 3 de diciembre de 2009

Ser Bruja



Ser bruja no es nada sencillo.
Por un lado es esa constante felicidad de vivir conectados a un “algo” que nos habla, que nos susurra ideas y palabras… y por otro es la tristeza de no poder compartirlo con nadie ya que cuando lo comentas se burlan o te mandan al psiquiatra…

La palabra bruja es usada peyorativamente como sinónimo de gente mala ya que el estereotipo creado por quienes las persiguieron, castigaron y quemaron, permanece aún vigente en el colectivo humano, reforzado por los cuentos y filmes en donde la bruja es siempre la villana.
El mundo está lleno de brujos y brujas… vivimos ocultos entre el trabajo, los aconteceres de la vida, nuestra pasión por el arte, encuentros con la naturaleza, lecturas de sabios maestros y la melancolía de otros tiempos, otros espacios… otras vidas.

Ser bruja es llevar la magia en el corazón. Creer que existe otra vida más allá de lo que nos muestra la tridimensionalidad. Es “sentir” que hay mucho más que los que nos dicen los adultos que hay que ir a la escuela, estudiar, tener pareja, reproducirse, trabajar, escalar posición y… morir.

Una verdadera bruja escucha los compases del viento y se deja envolver por la brisa mientras recibe apasionados besos del Sol… Despierta con el cantar de los pájaros y abraza los amaneceres sonriendo…
Una bruja se baña desnuda en el los ríos, canta a coro con el mar y siempre baila porque vive en un eterno estado de gratitud y alegría …

Una bruja real no se queja. Acepta lo que la vida le entrega porque intuye, sabe que detrás de cada experiencia o persona que entra en su vida hay todo un aprendizaje.

Una bruja de tomo y lomo vive tan conectada con el todo que sabe que le bastará con que desee algo para que el Universo le responda: “tus deseos son órdenes” y lo tendrá… Por eso una bruja de verdad es paciente…

Una bruja de este tiempo no se esconde detrás de máscaras o maquillajes ni se deja arrastrar por modas o estilos. Es fiel a su esencia y aunque sabe que no encaja en este mundo, crea su propio espacio y vive a plenitud.

Una bruja verdadera jamás te dirá que lo es, pero lo notarás en su mirada… Sus ojos están llenos de titilantes lucecitas de colores y su sonrisa es siempre verdadera. Puede que de entrada no te parezca muy simpática ya que no busca agradar… pero cuando la conoces y percibes la calidez de su alma encuentras ahí un hogar. Cuando visites su casa verás que la mayoría de las cosas fueron creadas, confeccionadas y decoradas por ella misma ya que una bruja lleva tantas encarnaciones y conserva la memoria de haber realizado diferentes oficios. No te ofrecerá gaseosas ni pizzas pero te preparará un jugo con los frutas de su huerta, un té de su propia mezcla y batirá con amor para ti un pan de nuez…

Una bruja no estará pendiente de telenovelas ni perseguirá el acontecer noticioso. Su atención vive puesta en el interior y sus distracciones con el afuera serán para crear preciosos objetos, arreglar su hermoso y florido jardín repleto de hierbas sanadoras, observar maravillada a los astros, crear algún ritual para conversar con las Hadas... hacer largas caminatas con un amigo, mimar a sus seres queridos, meditar y bailar muy apretado con las gotas de lluvia.

Ser bruja no es cosa de hacer pócimas ni atraer amores, es el trabajo consciente de mantenernos despiertas y conectadas a la fuente ya que ese es el único poder existente.
Las brujas de verdad no te atan, no te encarcelan a ellas ni te convencen de que sigas sus consejos… por el contrario, te mostrará diversas opciones pero te permitirá decidir desde tu corazón porque ante todo respetan el camino de cada uno de los seres que se cruzan en su camino y eso incluye todos los reinos porque respetaran tanto –en mi caso más aún– a los animales y plantas como a los humanos.

A veces “ser bruja” resulta muy divertido, pero eso es algo que les contaré en un siguiente post porque no quiero alargar demasiado este…

Ahora me despido con este regalo:

Brujear no es condenar ni maltratar
Brujear por la vida es investigar incansablemente
Descubrir todas las verdades
Conocer tu alma y la de los demás
Dejar siempre una huella a tu paso
Brujear es saber cantar, bailar y amasar el pan.
Es dar amor a todo lo que tocas.
Es hacer un ritual de gratitud cada mañana al levantarse
y otro al momento de acostarse.
Es rociar de dulzura la vida de los demás
Es conocer muchos secretos y no revelarlos.
Es conocerte, aceptarte, amarte y valorarte.
Es saber decir “no” cuando no quieres
Es atreverte a vivir desde el corazón.
Es escuchar con atención y hablar con pasión.
Es tener un jardín, un gato, varios perros, muchos pájaros
y poder hablar con todos ellos…
Ya ves que ser bruja no es nada sencillo…

Me® 


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Manual para subir montañas


A. Escoge la montaña que deseas subir

No te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “ésa es más bonita”, o “aquélla es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.

B. Sabe cómo llegar frente a ella

Muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.

C. Aprende de quien ya caminó por allí

Por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya, la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

D. Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar

Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.

E. El paisaje cambia, así que aprovéchalo

Claro que hay que tener un objetivo en mente: llegar a lo alto. Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.

F. Respeta tu cuerpo

Sólo consigue subir una montaña aquél que presta a su cuerpo la atención que merece. Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.

G. Respeta tu alma

No te repitas todo el rato “voy a conseguirlo.” Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.

H. Prepárate para caminar un kilómetro más

El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.

I. Alégrate cuando llegues a la cumbre

Llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.

J. Haz una promesa

Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.

K. Cuenta tu historia

Sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas

Paulo Coelho

Me®

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