miércoles, 17 de septiembre de 2008

El Tarot




Mucho se ha hablado del Tarot y esta practica tiene  tanto seguidores como detractores. Pocos saben que el origen del Tarot es tan antiguo como la vida misma y que nace como un Libro de Sabiduría que contiene todos los procesos por los que debe pasar la humanidad para lograr su evolución, aunque la mayoría lo utiliza como un simple método de adivinación.

El Tarot es este Libro de Sabiduría, así con sus páginas sueltas y lleno de mensajes encriptados en sus imágenes. Contrariamente a lo que se cree, no cualquiera puede descifrar todos los signos de esta baraja-libro, aunque son muchos los osados que hacen las más variadas interpretaciones de él.
Interpretar las Cartas del Tarot requiere no solo de profundos conocimiento, sino que de sabiduría y otro poco de intuición.
El Tarot consta de 22 cartas y eso es todo.
En tiempos en que los esotéricos eran perseguidos y quemados, se le agregó el Naipe español para así disfrazar esta páctica y es así como el Tarot quedó con 78 cartas, los 22 Arcanos del Tarot y las 56 del Naipe español. Con el tiempo, algunos artistas y estudiosos del Tarot le fueron atribuyendo significados a las demás cartas, pero lo importante, lo significativo del Tarot va contenido en sus 22 Arcanos que va del 0 al 21, las otras cartas solo son accesorios.
El Tarot tiene un carácter sagrado y los que conocen su verdadero origen y significado lo usan como una herramienta para la orientación y sanación de si mismos y de los demás… pero la gran mayoría lo usa solamente como un instrumento meramente lucrativo desvirtuando así su real sentido.

Algunos tips para discernir entre un verdadero Tarotista y un cartomante.

El Tarotista respetará tu libre albedrío y jamás se ofrecerá para hacerte una lectura. El verdadero sabio esperará “tu momento”…

Un buen Tarotista te ayuda a despertar, no pretende dejarte contento con una lectura para que tú vuelvas… Será honesto porque sabe que su tarea es descifrarte los mensajes que tiene para ti el Tarot y no “hacer clientela”.

El Tarotista no se hace propaganda, así como los buenos profesionales, porque sabe que su calidad como profesional irá de boca a oido y serán otros quienes lo recomienden y así creará su prestigio. Alguien que se está constantemente publicitando da la idea de que necesita hacer dinero, lo cual es válido, pero no es el propósito de leer el Tarot.

Un tarotista genuino no te hará “enganche” que es como comunmente se le llama a quienes te hacen volver una y otra vez para sanarte de algún mal, o te meten una vela  o un aceite o cualquier cosa más allá de la consulta misma.

El buen Tarotista está comprometido con la humanidad y alumbrará tu camino… nunca lo oscurecerá más con el fin de que lo busques para que sea él quien tenga que guiarte.

Solo me resta decirte que uses la infalible brújula la la intuición o del corazón, para saber si estás ante un profesional honesto y no juzgues a la verdadera Sabiduría por culpa de un mal mensajero… y sobre todo no dejes de acudir a un buen amigo – El Tarot – quien sabe aconsejarte y guiarte en todos los procesos de tu vida terrena, sobre todo cuando el alma busca desesperadamente algunas respuestas.

Mer
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